Asegurar el cuerpo ya no es sólo cosa de famosos

Asegurar el cuerpo ya no es sólo cosa de famosos

Los pulgares de Fernando Alonso, las manos de Casillas o las piernas de Messi, de la modelo Heidi Klum, Rihanna, Cristiano Ronaldo o David Beckham, son además de su herramienta de trabajo, su valor más importante.

También lo es el trasero de Jennifer López o el de Kylie Minogue, el dedo del guitarrista de los Rolling Stones, Keith Richards, los brazos de Anna Kournikova o la voz de Madonna, Luis Miguel, Tina Turner, Bono, Enrique IglesiasMonserrat Caballé, Springsteen y hasta Isabel Pantoja o Iñaki Gabilondo.

Por ello tienen su propia póliza de seguros, como los cuerpos de Naomi Campbell, Claudia Schiffer, Valeria Mazza o Elle MacPherson y el pecho de
Mariah Carey, Samantha FoxJanet Jackson, Sabrina y  Pamela Anderson.

Angelina Jolie, tiene asegurados sus labios, Jennifer Aniston, su pelo y Tom Jones hizo otro tanto con los pelos de su pecho.

Los precursores de este tipo de pólizas fueron entre otros, Elizabeth Taylor, que aseguró sus ojos color violeta, Bette Davis que lo hizo con su cintura, algo que antes ya había hecho el actor y coreógrafo Fred Astaire al proteger sus piernas.

Pero estos seguros personalizados para las personas del mundo del deporte y del espectáculo, pasan ahora a los ciudadanos de a pie, que por cerca de 6.000 € al año, pueden proteger partes de su cuerpo que sean su fuente de ingresos y asegurarse indemnizaciones de hasta un millón de euros.

El objetivo de estas pólizas es indemnizar económicamente a sus titulares ante una posible pérdida de facultades físicas y cualquier profesional puede contratarlas en las principales compañías de seguros.

De este modo, un profesor puede asegurar su voz, un investigador su mente, un escultor o un músico, sus manos y un enólogo su nariz, pero también lo contratan albañiles, cristaleros, cirujanos, carpinteros o podadores.

La prima del seguro se establece en función de los riesgos de cada profesión y de los ingresos que reporta y del valor que se le da a cada parte del cuerpo. Las compañías suelen, además, solicitar una revisión médica e incluir diversas cláusulas en función de la edad, sexo y estado de salud del titular y no aseguran a los mayores de 65 años o a los que padecen ciertas enfermedades.

Las aseguradoras se cubren también las espaldas con ciertos casos que se excluyen. Se suele abonar la indemnización ante un accidente ajeno a la intencionalidad del asegurado que le produzca la invalidez permanente o temporal y por la ingestión de gases o vapores, pero no se suele indemnizar cuando se trate de accidentes debidos a catástrofes, intentos de suicidio o incluso a la participación del asegurado en huelgas, manifestaciones, peleas o actos delictivos.

En el mercado, existen también además, pólizas específicas para distintos colectivos, como médicos, deportistas, cantantes o músicos.

 
Imágenes: Free Digital Photos.



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